Acceso a capital global como ventaja competitiva

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Imagine dos empresas.

Las dos son rentables.
Las dos tienen un buen equipo.
Las dos identifican la misma oportunidad de crecimiento.

Construir una nueva planta.

El proyecto es sólido.
Los números funcionan.
El momento es el adecuado.

Un año después, solo una de ellas logró hacerlo.

La otra sigue esperando.

No porque el proyecto fuera malo.
Ni porque el mercado cambiara.

Simplemente porque no encontró el financiamiento adecuado.

Y ahí está la diferencia.

Muchas empresas creen que crecer depende de conseguir dinero.
En realidad, depende de conseguir el capital correcto.

Parece lo mismo.

No lo es.

La empresa que no avanzó hizo lo que hacen la mayoría.

Fue a su banco de confianza.
Solicitó un crédito.
La respuesta fue positiva.
Pero el monto era menor al necesario.
El plazo demasiado corto.
Las garantías demasiado exigentes.

El verdadero problema no fue la respuesta del banco.

Fue que nunca tuvo una estrategia financiera para acceder a otras fuentes de capital.
Por eso dio por hecho que el proyecto tendría que esperar.
Desconocía que existía un mercado mucho más amplio de fuentes de financiamiento.

La otra empresa siguió un camino diferente.

Antes de salir a buscar recursos, decidió entender qué necesitaba realmente.

¿Cuánto capital requería el proyecto?
¿Cuál era el plazo adecuado para devolver esos recursos?
¿Era conveniente financiar todo con deuda?
¿O era mejor incorporar un inversionista?
¿Existía una combinación que redujera el riesgo y permitiera crecer con mayor solidez?

Responder esas preguntas es precisamente el trabajo de las finanzas corporativas.

Su verdadero propósito es diseñar la estructura financiera que mejor acompañe la estrategia de una empresa.

Solo cuando esa estructura está clara tiene sentido salir a buscar capital.

Y ese fue el siguiente paso.

La empresa descubrió que su mejor alternativa no estaba en el banco de siempre.
Ni siquiera estaba en su país.
Encontró un fondo especializado que entendía su industria.

Complementó ese financiamiento con deuda de largo plazo.
Mayor flexibilidad.
Y una estructura que permitía que el negocio creciera sin poner en riesgo su liquidez.

Durante muchos años, las empresas de América Latina pensaron que las opciones de financiamiento terminaban en las fronteras de su propio país.

Hace tiempo que esa realidad cambió.

El capital se mueve constantemente alrededor del mundo.

Busca empresas bien administradas.
Claridad en la información.
Proyectos rentables.
Equipos capaces de ejecutar una estrategia.

A los inversionistas les importa mucho más la calidad de una oportunidad que el lugar donde se encuentra.

Eso significa que una empresa en Ecuador, República Dominicana o cualquier otro país de la región puede acceder a fuentes de financiamiento internacionales si está preparada para hacerlo.

  • Existen bancos internacionales.
  • Organismos multilaterales.
  • Fondos de deuda privada.
  • Fondos de capital privado
  • Inversionistas estratégicos.
  • Family offices.

Cada uno tiene objetivos distintos.
Cada uno financia proyectos diferentes.

Por eso, la pregunta ya no debería ser:
¿Quién puede prestarme dinero?

La verdadera pregunta es:
¿Qué tipo de capital necesita mi estrategia?

Hay proyectos que requieren deuda de largo plazo.
Otros necesitan incorporar un socio estratégico.
Y, en algunos casos, la mejor decisión será ajustar el ritmo de crecimiento.

Lo importante es que esa decisión sea el resultado de un análisis.

Quien entiende cómo estructurar su financiamiento puede acceder a un mercado global de capital y elegir la alternativa que mejor se adapta a su estrategia.

Porque, muchas veces, la mayor ventaja competitiva no es tener más recursos.

Es tener más opciones.

Y esas opciones no aparecen por casualidad.
Se construyen con una estrategia financiera.

Ese es, precisamente, el trabajo que hacemos cada día en AAA Finanzas Corporativas: ayudar a las empresas a identificar la fuente de capital que mejor acompaña sus objetivos de crecimiento.

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Atentamente,
Galo Aguirre Fabara
Managing Partner
AAA Finanzas Corporativas