Grupos Empresariales: cómo alinear las finanzas de todas sus empresas

grupos empresariales
Imagine un Grupo empresarial formado por cinco empresas.
 
Cinco gerentes.
Cinco operaciones.
Cinco equipos tomando decisiones todos los días.
 
Cada gerente conoce su negocio. Sabe qué clientes son importantes, dónde están las oportunidades y cuáles son los problemas que debe resolver.
 
Eso está muy bien.
 
El problema aparece cuando cada empresa empieza a mirar únicamente su propio resultado.
 
Porque los accionistas no tienen cinco negocios.
Tienen un Grupo.
 
Y entonces aparece una pregunta importante:
 
¿Está funcionando el Grupo como un todo o simplemente tenemos cinco empresas funcionando al mismo tiempo?
 
La diferencia puede parecer pequeña.
 
No lo es.
 
Una empresa puede estar creciendo mientras otra necesita recursos.
Una puede estar generando caja mientras otra la consume.
Una puede tener capacidad para endeudarse mientras otra ya está cerca de su límite.
Una puede tener una oportunidad de inversión que, vista individualmente, parece excelente, pero que no necesariamente es la mejor alternativa para el Grupo en ese momento.
 
Por eso, conocer el resultado de cada empresa es necesario.
 
Pero no es suficiente.
 
El resultado de cinco empresas no necesariamente explica al Grupo
 
Supongamos que cada gerente presenta su presupuesto anual.
 
Empresa A quiere abrir nuevas sucursales.
Empresa B necesita renovar parte de su flota.
Empresa C quiere invertir en tecnología.
Empresa D quiere crecer en una nueva ciudad.
Empresa E considera que es el momento adecuado para ampliar su capacidad.
 
Todas las iniciativas pueden tener sentido.
 
Pero aparece una pregunta que ningún gerente puede responder mirando solamente su propia empresa:
 
¿Tenemos los recursos para hacer todo al mismo tiempo?
 
Y si no los tenemos:
 
¿Qué deberíamos priorizar?
 
Ahí comienza la verdadera importancia de una planeación financiera para un Grupo empresarial.
 
No se trata solamente de proyectar los estados financieros de cinco compañías.
 
Se trata de poner a las cinco empresas bajo un mismo norte financiero y estratégico.
 
El Grupo necesita una sola dirección
 
Cada empresa puede tener objetivos particulares.
Pero esos objetivos deben conversar entre sí.
 
Si el objetivo del Grupo es crecer de manera sostenible, las decisiones de cada compañía deberían contribuir a ese objetivo.
 
Eso significa que la planeación financiera no debería comenzar con cinco archivos de Excel independientes.
 
Debería comenzar con una visión común:
 
¿Dónde quiere estar el Grupo en cinco años y qué debe ocurrir en cada una de sus empresas para llegar ahí?
 
A partir de esa pregunta se construyen los planes individuales.
 
Y luego viene una parte todavía más importante:
 
Consolidarlos.
 
Porque es en la consolidación donde aparecen situaciones que no necesariamente son visibles cuando analizamos cada empresa por separado.
 
Se entiende cuánto capital de trabajo requiere realmente el Grupo.
Se identifica cómo evolucionarán los saldos intercompany.
Se determina qué empresas generarán recursos y cuáles necesitarán capital.
Se puede evaluar la capacidad global de endeudamiento.
Y, sobre todo, se puede decidir cómo asignar el capital disponible.
 
Los créditos intercompany también cuentan una historia
 
Hay otro aspecto que muchas veces pasa desapercibido.
 
Los créditos entre empresas del Grupo pueden ser perfectamente normales.
Una empresa tiene excedentes de caja y otra necesita financiar temporalmente una inversión o una necesidad de capital de trabajo.
 
El problema aparece cuando esa situación deja de ser temporal.
 
Si una empresa necesita recurrir permanentemente a otra para cubrir sus necesidades de caja, el crédito intercompany puede estar mostrando algo más profundo.
 
Puede estar ocultando una ineficiencia.
 
Mientras el Grupo tenga recursos para seguir financiándola, el problema puede no ser evidente.
 
El dinero simplemente se mueve de una empresa a otra.
Pero el saldo intercompany continúa creciendo.
 
Y cuando se mira solamente cada empresa, puede parecer un problema de financiamiento.
 
Cuando se mira el Grupo consolidado, puede aparecer la verdadera pregunta:
 
¿Estamos financiando crecimiento o estamos financiando ineficiencias?
 
Esa diferencia es fundamental.
 
El futuro debe estar coordinado
 
Una vez que el Grupo tiene claro hacia dónde quiere ir, la planeación financiera permite traducir esa estrategia a números.
 
¿Cuánto crecerá cada empresa?
¿Qué inversiones serán necesarias?
¿Cuánto capital de trabajo requerirá ese crecimiento?
¿Cuánta caja generará cada negocio?
¿Cuánto podrá financiar el Grupo con recursos propios?
¿Dónde será necesario utilizar deuda?
¿Conviene deuda local, internacional, capital o una combinación?
 
Y quizás la pregunta más importante:
 
¿Qué pasa si las cosas no ocurren exactamente como esperamos?
 
Por eso, los escenarios y el análisis de sensibilidad son fundamentales.
 
Porque el objetivo no es adivinar el futuro.
 
Es estar preparado para tomar decisiones cuando el futuro sea diferente al plan.
 
Y eso permite algo que muchas veces se pierde en los Grupos empresariales: coordinar el ritmo de crecimiento.
 
Quizás una empresa deba acelerar.
Otra deba esperar.
Otra necesite capital.
Y otra pueda financiar parte del crecimiento de las demás.
 
Eso no significa frenar el crecimiento.
 
Significa asignar los recursos del Grupo donde realmente tengan mayor impacto.
 
Una sola estrategia, cinco empresas
 
Un Grupo empresarial puede tener cinco gerentes, cinco estados de resultados y cinco operaciones distintas.
 
Pero necesita tener un solo norte.
 
Cada empresa debe saber qué se espera de ella.
 
Cada gerente debe entender cómo su operación contribuye a los objetivos del Grupo.
 
Y los accionistas deben poder evaluar las decisiones desde una perspectiva consolidada, no solamente desde el resultado individual de cada compañía.
 
Porque una decisión tomada en una empresa puede afectar la liquidez, el endeudamiento, la capacidad de inversión o la generación de valor de todo el Grupo.
 
Por eso, la planeación financiera de un Grupo no es sumar cinco presupuestos.
 
Es lograr que cinco empresas avancen en la misma dirección, con una estrategia coordinada y con los recursos necesarios para ejecutarla.
 
Los accionistas necesitan saber si las decisiones que están tomando hoy están construyendo el Grupo que quieren tener mañana.
 
En AAA Finanzas Corporativas ayudamos a los Grupos empresariales a conectar su información, su estrategia y sus decisiones financieras, para que cada empresa y el Grupo consolidado avancen con una misma visión y una hoja de ruta financiera clara.
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Atentamente,
Galo Aguirre Fabara
Managing Partner
AAA Finanzas Corporativas