La empresa crece. ¿Y mis dividendos?

portada web 98

Hay una frase que suele ser común en muchas empresas:

“Este año no vamos a repartir dividendos. Vamos a reinvertir las utilidades para seguir creciendo”.

Parece una buena decisión.

La empresa conserva el dinero, aumenta su patrimonio y sigue creciendo.

Pero hay una pregunta que muchas veces nadie hace:

¿Qué está obteniendo el accionista a cambio de dejar su dinero dentro de la empresa?

Porque una cosa es que el patrimonio aumente.

Y otra muy diferente es que el capital que permanece dentro de la empresa esté generando un retorno atractivo.

Una empresa puede pasar de tener $3 millones de patrimonio a $7 millones en cinco años. A primera vista, parece una buena noticia.

Pero buena parte de esos $4 millones adicionales puede simplemente corresponder a utilidades que los accionistas decidieron no retirar.

La pregunta realmente importante es:

¿Qué retorno está generando ese capital adicional?

Si la empresa tiene oportunidades atractivas de inversión, reinvertir puede ser la mejor decisión.

Pero si cada dólar adicional genera cada vez menos retorno, quizás mantener todo ese dinero dentro de la empresa no sea la mejor alternativa. 

Reinvertir no siempre es crear valor

Cuando una empresa genera utilidades, tiene varias alternativas.

Puede reinvertirlas en el negocio, reducir deuda o distribuirlas entre los accionistas.

No existe una respuesta correcta para todas las empresas.

El problema aparece cuando la decisión se toma automáticamente:

“Siempre hemos reinvertido”.
“Todavía tenemos que crecer”.
“Es mejor que el dinero se quede en la empresa”.

Son frases que pueden tener sentido. Pero ninguna responde la pregunta fundamental:

¿Cuál de todas las alternativas genera más valor?

El capital también tiene un costo

Los accionistas esperan obtener un retorno por el capital que han invertido y por el riesgo que están asumiendo.

Por eso, una empresa no debería preguntarse únicamente cuánto ganó.

También debería preguntarse:

¿Ganamos lo suficiente para justificar el capital que tenemos invertido?

Una empresa puede tener utilidades todos los años y, sin embargo, generar retornos insuficientes sobre el capital.

Puede estar creciendo, aumentando sus activos y acumulando patrimonio.

Y aun así estar destruyendo valor.

El crecimiento, por sí solo, no es el objetivo. El objetivo es crear valor.

Una empresa madura puede enfrentar un problema diferente

En las primeras etapas de una empresa, reinvertir prácticamente todas las utilidades puede ser lógico.

Hay nuevos mercados por desarrollar, equipos que comprar, sucursales que abrir y productos que lanzar.

Pero con el tiempo, las oportunidades pueden cambiar.

El negocio puede alcanzar una posición estable. El crecimiento puede desacelerarse. Las nuevas inversiones pueden comenzar a generar retornos más bajos.

Y, sin embargo, la empresa puede seguir acumulando patrimonio año tras año.

Es en ese momento cuando la política de dividendos merece una revisión.

No porque la empresa haya dejado de ser exitosa.

Sino porque no todo el capital disponible tiene necesariamente que quedarse dentro del negocio.

La pregunta correcta

No existe un porcentaje universal de utilidades que una empresa deba repartir.

Depende de sus oportunidades de inversión, crecimiento, generación de caja, riesgo y necesidades futuras de capital.

Pero existe una pregunta que puede ayudar:

¿Qué retorno esperamos obtener sobre las utilidades que vamos a retener?

La discusión sobre dividendos no debería ser una pelea entre accionistas que quieren cobrar y administradores que quieren crecer.

Debería ser una conversación sobre asignación de capital.

Cada dólar generado por la empresa debe encontrar el mejor destino posible.

Porque una empresa no crea valor simplemente por crecer.

Crea valor cuando utiliza de manera eficiente el capital que sus accionistas le han confiado.

Y a veces, la mejor inversión que puede hacer una empresa es devolver el dinero a sus accionistas.

unnamed 13
 
Atentamente,
Galo Aguirre Fabara
Managing Partner
AAA Finanzas Corporativas